Man from Earth

¿Qué le preguntarías a un hombre que ha vivido 14.000 años? A eso y algunas cosas más le encontrarás respuesta en la película “Man from Earth”, que comentamos el señor Darth y yo en:

Man from Earth

Comienza el año literario a medio gas

Para mí, y veo que para mucha gente, el año literario comienza en septiembre, después de la vacaciones. Y comienza ahora porque el verano, por muchos motivos, -entre ellos no es el menor que mis hijos tienen mucho tiempo libre y se acuestan tarde-, es un periodo de baja o nula productividad, vamos que no doy chapa, al menos en lo literario.

Y esa inactividad me lleva siempre a lo mismo, a preguntarme ¿Para qué? y siempre llego  la misma conclusión: no lo sé, pero tengo que hacerlo. Y es verdad. Tengo una lista de justificaciones que suenan hasta bien, pero no son la verdad, en todo caso no toda la verdad. Hay una pulsión, una necesidad extraña que no soy capaz de analizar, que me hace que, tras muchas vueltas, tras decirme una y otra vez a mi mismo que no merece la pena tanto esfuerzo para los réditos materiales o inmateriales obtenidos, termine por cuajarme un argumento en la cabeza y una narración en la pantalla del ordenador.

Y en eso estoy, comenzando una novela de la cuál tengo ya el argumento completo, por primera vez, diseñado y construido. Bueno,  completo, en esqueleto con algo de carne.

Y mapa, tengo mapa esta vez, aunque me da miedo dejarme la brújula en casa.

Asi que… back on the road again.

 

,

Acaba 2017

Termina un año un poco nulo en lo literario pero muy satisfactorio en lo personal. Nulo porque no tengo tiempo casi y porque este año he cerrado dos intentos de escribir en estilos que no me eran propios por ver si así era más sencillo llegar al público. El resultado es negativo, ni en el juvenil ni en el tecnotrhiller está mi futuro. Queda, por tanto, volver a los cuarteles de invierno.

Estoy dando las últimas puntadas a mi segunda y quizá última novela juvenil. En cuanto esté terminada, voy a escribir lo más frikazo y raro que me apetezca hacer.

Se acabaron los experimentos. A veces las cosas salen bien y otra no. Mi campo de desafío ahora va a ser otro: creo que una de mis carencias más gordas es el tema de las historias. Quiero ya no solo crear novelas con personajes y escenarios potentes, también quiero historias arrebatadoras. A ver si lo consigo.

 

La aritmética del Caos

Recién publicada en Nowevolution, La artimética del Caos es una novela un tanto lisérgica, lo más Phillip K. Dick que he escrito, salvando El lanzador que es puro LSD.

Esta es la sinopsis publicitaria:

El aire está saturado de un perfume que ya nadie recuerda. Huele a humo, huele a libertad, pero también a muerte. Es el aroma de la revolución y el caos. Mientras Madrid arde en los apasionados fuegos del segundo 15M, tres mentes, más allá del espacio y el tiempo, convergen en un encuentro del que solo se puede esperar una aritmética que permita sumar, restar, dividir, ejecutar con elegancia la aritmética del caos.

Penélope es una asesina en serie que extrae los cerebelos de sus víctimas con perfección quirúrgica y devoción mística. Solo ella entiende por qué, a quién y cómo atacar.

Jaime un ex-secretario judicial ya jubilado, soltero y solitario, que ve como su mundo se trastoca de arriba a abajo cuando desaparece uno de sus compañeros de barra, alguien a quien no tiene especial aprecio, pero al que se ve obligado a buscar por pura necesidad de estabilidad.

Víctor es un joven desempleado, una víctima más de la crisis que ha agotado sus reservas de dinero y de cordura. Vive al día, sometido a una alucinación que le hace ver personajes históricos como si estuvieran vivos y le hablasen solo a él.

Tres personajes que se suman, se restan y se persiguen quizá para dividirse o multiplicarse en el espacio de un caos de hierba fresca, gritos, rabia, sangre, filos a medianoche y extrañeza.

Recién publicada la reedición de Memoria de Tinieblas

Portada de Memoria de Tinieblas

Cyberdark acaba de publicar la reedición de Memoria de Tinieblas. Avanzamos así en la versión en papel de Crónica de Tinieblas, quedando la edición electrónica dentro de Sportula, como hasta ahora.

Esta versión ha sido revisada de nuevo, gracias Luis, y se han hecho algunos cambios de distribución de ilustraciones y de los textos teelentrópicos, que ahora encabezan algunos capítulos, con la intención de integrarlos más en el discurso de la novela.

A partir de ahora estará disponible en el catálogo de Cyberdark

Alba de Tinieblas, estadísticas de la guerra

  • 160.000 palabras.
  • Tres años de trabajo (desde que empecé hasta el día de hoy, más o menos)
  • Cuatro correcciones gordas.
  • 45 personajes, aprox.
  • 12 líneas argumentales, aprox.
  • Toneladas de documentación (bueno, Megabytes)
  • Empollada de Photoshop para la portada
  • Sesión de fotos para las modelos
  • 5 pruebas de las imágenes
  • Un infierno de composiciones.
  • 10 lectores cero, aprox.

Y luego dicen que esto es fácil…

Parece que se ve la luz al final del túnel

papelesEspero que no se trate de un tren… Bueno, lo que puedo asegurar es:

  • Que la corrección de “Precuela de Tinieblas” está siendo un infierno
  • Que su título parece que será al final “Alba de Tinieblas”
  • Que que es posibles que al final sean más páginas de las previstas inicialmente
  • Quo odio los movimientos de tropas, las guerras y la secuenciación de eventos en una novela coral con más de diez personajes principales y muchos más secundarios.

A pesar de todo ello comienzo a ver el final del trabajo que me está llevando unos cuantos meses.

Es lo que tiene no tener más que una hora al día, y no todos los días, para trabajar. No me quejo. Al menos me está dando el fuelle para ir terminando en condiciones.

Lo malo, lo peor, lo terrible:

  • Que no será la última corrección que necesite
  • Que tengo que hacer la portada
  • Que tengo otra novela de 90.000 palabras escrita y por corregir.

Snif

La música de las Tinieblas

Dicho así suena muy místico, esotérico y un poco misterioso. En realidad es algo mucho más luminoso e interesante. Enrique Blanco Rodríguez, músico y de los buenos, tras leer el capítulo de Danza de Tinieblas dónde se narra la visita al Teatrón de Johannes Salamanca, se sintió inspirado para escribir e interpretar un breve fragmento de la extraña música que acompañaba a la obra.
Ni que decir tiene que me pareció fascinante. No hay mayor recompensa para un escritor que inspirar la imaginación de los lectores.
Amablemente, Enrique me ha autorizado a poner la música aquí para que comprobéis qué es lo que Johannes Salamanca escuchó en el Teatrón.
Ahí va