La aritmética del Caos

Recién publicada en Nowevolution, La artimética del Caos es una novela un tanto lisérgica, lo más Phillip K. Dick que he escrito, salvando El lanzador que es puro LSD.

Esta es la sinopsis publicitaria:

El aire está saturado de un perfume que ya nadie recuerda. Huele a humo, huele a libertad, pero también a muerte. Es el aroma de la revolución y el caos. Mientras Madrid arde en los apasionados fuegos del segundo 15M, tres mentes, más allá del espacio y el tiempo, convergen en un encuentro del que solo se puede esperar una aritmética que permita sumar, restar, dividir, ejecutar con elegancia la aritmética del caos.

Penélope es una asesina en serie que extrae los cerebelos de sus víctimas con perfección quirúrgica y devoción mística. Solo ella entiende por qué, a quién y cómo atacar.

Jaime un ex-secretario judicial ya jubilado, soltero y solitario, que ve como su mundo se trastoca de arriba a abajo cuando desaparece uno de sus compañeros de barra, alguien a quien no tiene especial aprecio, pero al que se ve obligado a buscar por pura necesidad de estabilidad.

Víctor es un joven desempleado, una víctima más de la crisis que ha agotado sus reservas de dinero y de cordura. Vive al día, sometido a una alucinación que le hace ver personajes históricos como si estuvieran vivos y le hablasen solo a él.

Tres personajes que se suman, se restan y se persiguen quizá para dividirse o multiplicarse en el espacio de un caos de hierba fresca, gritos, rabia, sangre, filos a medianoche y extrañeza.

Recién publicada la reedición de Memoria de Tinieblas

Portada de Memoria de Tinieblas

Cyberdark acaba de publicar la reedición de Memoria de Tinieblas. Avanzamos así en la versión en papel de Crónica de Tinieblas, quedando la edición electrónica dentro de Sportula, como hasta ahora.

Esta versión ha sido revisada de nuevo, gracias Luis, y se han hecho algunos cambios de distribución de ilustraciones y de los textos teelentrópicos, que ahora encabezan algunos capítulos, con la intención de integrarlos más en el discurso de la novela.

A partir de ahora estará disponible en el catálogo de Cyberdark

Alba de Tinieblas, estadísticas de la guerra

  • 160.000 palabras.
  • Tres años de trabajo (desde que empecé hasta el día de hoy, más o menos)
  • Cuatro correcciones gordas.
  • 45 personajes, aprox.
  • 12 líneas argumentales, aprox.
  • Toneladas de documentación (bueno, Megabytes)
  • Empollada de Photoshop para la portada
  • Sesión de fotos para las modelos
  • 5 pruebas de las imágenes
  • Un infierno de composiciones.
  • 10 lectores cero, aprox.

Y luego dicen que esto es fácil…

Parece que se ve la luz al final del túnel

papelesEspero que no se trate de un tren… Bueno, lo que puedo asegurar es:

  • Que la corrección de “Precuela de Tinieblas” está siendo un infierno
  • Que su título parece que será al final “Alba de Tinieblas”
  • Que que es posibles que al final sean más páginas de las previstas inicialmente
  • Quo odio los movimientos de tropas, las guerras y la secuenciación de eventos en una novela coral con más de diez personajes principales y muchos más secundarios.

A pesar de todo ello comienzo a ver el final del trabajo que me está llevando unos cuantos meses.

Es lo que tiene no tener más que una hora al día, y no todos los días, para trabajar. No me quejo. Al menos me está dando el fuelle para ir terminando en condiciones.

Lo malo, lo peor, lo terrible:

  • Que no será la última corrección que necesite
  • Que tengo que hacer la portada
  • Que tengo otra novela de 90.000 palabras escrita y por corregir.

Snif

La música de las Tinieblas

Dicho así suena muy místico, esotérico y un poco misterioso. En realidad es algo mucho más luminoso e interesante. Enrique Blanco Rodríguez, músico y de los buenos, tras leer el capítulo de Danza de Tinieblas dónde se narra la visita al Teatrón de Johannes Salamanca, se sintió inspirado para escribir e interpretar un breve fragmento de la extraña música que acompañaba a la obra.
Ni que decir tiene que me pareció fascinante. No hay mayor recompensa para un escritor que inspirar la imaginación de los lectores.
Amablemente, Enrique me ha autorizado a poner la música aquí para que comprobéis qué es lo que Johannes Salamanca escuchó en el Teatrón.
Ahí va

Se me llena el cajón

LOS_DEMASIADOS_LIBROS
Podría parecer que no produzco mucho con mi método de escribir, o intentar escribir, 1000 palabras al día, pero la verdad es que se me están acumulando las novelas en el cajón a una velocidad preocupante
¿Es preocupante tener el cajón lleno? no lo sé, la verdad. Quizá sea bueno no publicarlo todo, dejarlo madurar, ir corrigiendo poco a poco y mejorando. Sí, es cierto, pero también frustra. Un escritor lo es porque escribe, primera parte, y porque es leído, segunda parte. El número de lectores no es ningún síntoma de calidad ni nada parecido. Más lectores no significan mejor escritor ni lo contrario, pero si que creo que es importante porque cierra el círculo del hecho de escribir. ¿Si no te lee nadie eres escritor? yo creo que no.
Ahora mismo tengo una novela juvenil en búsqueda de editor; otra novela adulta y un poco loca, en espera de un editor igual de loco; la tercera novela del ciclo de las Tinieblas terminada y en proceso de corrección (¡ay!) y una novela nueva en un 30 % escrito. Un montón de páginas que no han visto la luz, nonatas, vírgenes de los ojos arrobados o enrojecidos por la ira de los críticos y lectores.
Por una parte bien, si no lo leen, no pueden decir que está mal… je, je. Por otra parte mal, si no lo leen, tu trabajo no tiene sentido, ha sido un esfuerzo solipsista y vacío.
Sí, lo sé, tengo poca paciencia, es una de mis virtudes menos valoradas, soy culo inquieto, jamás podría haber esperado años (muchos) de constantes retoques y esfuerzos en definir el escenario al estilo Tolkien. En eso soy más Phillip K. Dick, quien parecía dejarse llevar por la prisa. Se puede decir de muchos de sus libros que son confusos, incoherentes, faltos de una revisión, pero no que no sean frescos y llenos de maravilla. A eso aspiro yo, aunque de momento me bastaría con poder publicar todo lo que escribo.